Al preguntar a alguien por su estilo, saldrán varias respuestas, pero muchas de ellas serán siempre las mismas:
¡No tengo estilo!
¿Soy estilo clásico? o ¿conservador?
¡No sé qué estilo tengo!
Suelen preguntarse, ¿Qué es estilo?
Como puede haber quienes tienen un estilo definido, pero a veces cometen algunos errores y acaban con el mismo.
Algunos de ustedes creerán que tener estilo es vestirse con las ultimas tendencias de la moda, pero realmente el estilo es saber usar las tendencias a nuestro favor.
¡No a todos nos queda bien todo!
Pero eso lo logramos entender cuando aprendemos a reconocer lo que nos gusta y lo que nos sirve de acuerdo con nuestras características internas y externas.
La baja autoestima es a menudo el resultado de permitir que fuentes externas, como las redes sociales, la televisión nos impongan ciertos cánones de belleza preestablecidos, lo que nos lleva a pretender a vernos y vestirnos de igual manera que personajes públicos, cuando en verdad lo que importa es nuestra esencia y cómo la comunicamos a través de nuestro cuerpo y de lo que nos ponemos, sin importar lo que está de moda o quién lo lleve.
Es así, como de las respuestas anteriores, surge otra más común y es,
¡No tengo nada que ponerme!

Al no tener claro nuestro estilo, seguimos comprando todo lo que sale al mercado, indistintamente si se parece a nosotros o no. Incluso algunos llegan a darse por vencidos, otros se deprimen de buscar y buscar opciones en las tiendas y que nada les sienta bien.
Es por lo que les vengo a dejar los 5 errores más comunes que dañan su estilo y que pueden afectar su seguridad al vestir.
- Tratar de copiar el estilo: lo más importante es ser uno mismo. No está mal inspirarse en alguien, siempre hay buenos referentes que nos inspiran; eso sí, busquen referentes que tengan su mismo tipo de cuerpo o colorimetría, y así tendrán una mejor inspiración a la hora de crear sus looks y la forma de combinar colores. Evitemos pasar a querer ser como ellos. Recuerden que cada uno de ustedes es ¡ÚNICO!
- Falta de autoconocimiento, esto se ve así: cuando algunos de ustedes compran todo lo que venden en las tiendas sin detenerse a pensar si eso les favorece o no, o si les hace feliz y el resultado es; ropa guardada, sin estrenar (aún con etiquetas), o incluso que les deprime. Si conocen su tipo de cuerpo, rostro y los colores que mejor le quedan, será más fácil elegir.
- Usar ropa que te hace sentir incomoda: en un closet podemos encontrar tanta información sobre nuestros sentimientos y estilo. Usar prendas que nos incomodan puede afectarnos emocionalmente y cambiar hasta nuestra forma de pensar.
- Vestir de colores que no te identifiquen: ¡Hoy me siento fatal! Suelo oírlo mucho esta frase entre amig@s y clientes, y cuando pregunto la razón, algunos no saben darme una respuesta concreta. El color puede afectar nuestro estado de ánimo. Un color que no nos queda o que no sintoniza con nuestro estilo arruinará todo el atuendo y nos hará sentir apagad@s.
- No sean esclavos de la moda: las prendas, accesorios y maquillaje están a nuestra disposición, y no al revés. La moda es una expresión personal, así que usa tus outfits y colores para representar al mundo tu singularidad y para proyectar la mejor versión de ti mism@.
En definitiva, el estilo personal no se trata de cuánto dinero tienes y puedes gastar en ropa, pero sí en usar inteligentemente y de manera creativa el dinero que tienes para verte bien y siendo tú misma.
Esto se trata de descubrir tus cualidades internas,
¡lo que te hace tan especial y diferente de los demás!
Un abrazo,
Andru.






